Mensaje de los religiosos cristianos a Sharon y Arafat
Jerusalén (Fides) – Las religiosas y los religiosos de
Tierra Santa han redactado un mensaje para enviarlo a Ariel Sharon y Yasser
Arafat para que detengan la guerra y la cadena de violencias. Afirman los
religiosos: "No vemos otra solución, sino la compartición y colaboración
entre ambos pueblos". El mensaje se hará público hoy por la tarde, 26 de
abril, a las 15 hs, en la iglesia de Santa Ana, donde se tendrá un encuentro
interreligioso. Asistirán también algunos rabinos, jeques musulmanes, el Nuncio
Mons. Pietro Sambi y el
Patriarca latino S.B. Mons. Michel Sabbah. Inmediatamente después, los
cristianos harán el Viacrucis a lo largo de la Vía Dolorosa (en Oriente, a causa
de la diversa fecha de la Pascua, las Iglesias se encuentran todavía en la
Cuaresma). Algunos religiosos harán seguidamente una marcha hasta el
check-point de Tantur-Belén, aún asediada por el ejército israelí.
A las 15 hs las comunidades
religiosas de Tierra Santa han decidido echar al vuelo las campanas para
recordar a todos que recen por la paz. Los franciscanos, desde primeros de abril,
hacen cada día una hora de adoración en sus iglesias.
Este es el texto del Mensaje,
enviado primero a Fides:
"Pedid la paz para
Jerusalén" (Salmo 122,6)
Mensaje de las religiosas y de los religiosos a los responsables de
Israel y de Palestina
El amor a esta tierra y a
sus dos pueblos nos impulsa, a las religiosas y a los religiosos de Tierra
Santa, de expresión árabe, hebrea e internacional, a dirigirles humildemente
esta carta.
Vivimos en el interior de la
comunidad cristiana local, presente en esta tierra desde el inicio del
cristianismo. Con nuestros hermanos y hermanas en Cristo, queremos seguir la
vía de la no violencia que Él nos enseñó y conservamos la esperanza de que la
luz triunfará sobre las tinieblas.
Nosotros amamos al pueblo hebreo,
su historia pluri-milenaria y su fe monoteísta. Él nos ha donado la Biblia y,
con ella, la firme convicción de la dignidad única de cada persona humana,
creada a imagen de Dios. Nosotros rechazamos toda forma de antisemitismo.
Nosotros amamos a nuestros
hermanos musulmanes, que adoran al Dios único, omnipotente y misericordioso, y
que se refieren gustosamente a Abrahán. Juntos tratamos de entrar en
diálogo respetuoso con todos los hijos de Abrahán.
Nosotros tratamos de
traducir concretamente nuestro amor a ambos pueblos de esta tierra y nuestra
solidaridcad con las Iglesias locales a través de nuestras instituciones
sociales, médicas, educativas y caritativas. Nuestro objetivo es constituir un
puente entre ellos para promover la justicia, la paz y la reconciliación. La
oración contínua por la paz y el bienestar de todos ocupa un puesto central en
nuestra vocación religiosa.
A causa de los lazos,
antiguos y fuertes, que unen a estos dos pueblos a la misma tierra, nosotros no
vemos otra solución sino la compartición y la colaboración. Por amor de Israel y de Palestina unimos
nuestras voces a la del mundo entero que grita: ¡Detened esta guerra!. Es un grito de amor que nos impulsa.
La violencia no detendrá la
violencia. Sólo la paz puede donar seguridad a todos.
No hay paz sin justicia; no hay
reconciliación sin perdón recíproco. El Papa Juan Pablo II lo recordó en su
Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz al inicio de este año. Los
sufrimientos atroces que esta tierra y sus habitantes han conocido nos
recuerdan la urgencia de construir la paz cada día: Haciéndonos sostener por la
Escritura, nosotros sabemos que el sufrimiento del Siervo traerá la curación al
mundo entero (Is 53,5).
Oramos para que se realice la
profecía de Isaías: "No levantará espada nación contra nación, ni se
ejercitán más en la guerra. Casa de Jacob, en marcha, caminemos a la luz del
Señor" (Is 2,5).
Con la expresión de nuestro
profundo respeto,
las religiosas y los religiosos de Tierra Santa". 26/04/2002