Jordania

Historia y antecedentes

La Iglesia estableció su primera Escuela del Patriarcado Latino (EPL) en Jordania en 1869, en Salt. En la actualidad, el Patriarcado Latino cuenta con una red de 42 escuelas y jardines de infancia en toda Jordania. Estas escuelas han proporcionado y siguen proporcionando oportunidades de aprendizaje de calidad a niños de diversos orígenes y necesidades, dándoles la esperanza de un futuro mejor.

El sistema escolar del Patriarcado Latino es también una importante fuente de empleo en Jordania, con unos 850 educadores profesionales y administradores que atienden a unos 10.000 estudiantes.

El Patriarcado Latino cree que el acceso a una buena educación, basada en los principios de la buena gestión, debe estar al alcance de todos, independientemente de la situación económica y de los ingresos familiares. El Patriarcado subvenciona las matrículas de los estudiantes necesitados y sigue apoyando a las escuelas con pérdidas en zonas remotas y difíciles.

Misión y visión del EPL en Jordania

Los EPL acogen a alumnos de todas las comunidades y confesiones, y les proporcionan una sólida base de educación religiosa, moral y académica. Las escuelas parroquiales trabajan por el desarrollo humano y social de las poblaciones con bajos ingresos. Esto nos lleva a la conclusión de que la mejora de las escuelas en las zonas rurales contribuye a reducir la emigración de las familias a las zonas urbanas y al extranjero.

Nuestra misión es promover una educación de calidad para los niños de familias vulnerables y desamparadas. Por un lado, matriculando y reteniendo a todos los cristianos en nuestras escuelas; alumnos que creen en nuestros valores y son capaces de contribuir al bien de la comunidad. Por otro lado, estableciendo una cultura de respeto y armonía entre los distintos componentes de la sociedad; alimentando una comunidad escolar de convivencia, tolerancia y aceptación entre las distintas sectas y orígenes religiosos; preparándolos para que desempeñen un papel vital en la construcción de una sociedad civil jordana sana.

Nuestras tasas de matrícula son modestas, teniendo en cuenta las comunidades de bajos ingresos a las que servimos. La mayoría de nuestros alumnos proceden de comunidades vulnerables.

Por último, pretendemos crear una cultura de la curiosidad y el pensamiento crítico productivo; alumnos que piensen y comprendan, no sólo memoricen y retengan información; alumnos que tengan una alta autoestima porque han sido criados y alimentados en un entorno de aprendizaje sano y respetuoso, que podría ser un modelo de igualdad, paz y convivencia religiosa. Estamos convencidos de que si se establece una relación armoniosa y respetuosa entre los jordanos en el mundo multiétnico, multirreligioso y multicultural de hoy, será sin duda un muy buen ejemplo para los demás.

Información práctica