Covid-19: Diócesis de Jerusalén lanza un Llamamiento de pedido de ayuda para los estudiantes de las escuelas del Patriarcado Latino

Published: May 22 Fri, 2020

Covid-19: Diócesis de Jerusalén lanza un Llamamiento de pedido de ayuda para los estudiantes de las escuelas del Patriarcado Latino Available in the following languages:

LLAMAMIENTO DE PEDIDO DE AYUDA por el COVID-19

Urgente pedido de ayuda para familias necesitadas de estudiantes que asisten a las Escuelas del Patriarcado Latino en Jordania y Palestina

La Iglesia Católica de Tierra Santa siempre se ha sentido orgullosa de su sólida presencia institucional, capaz de ofrecer una contribución significativa, especialmente en las áreas de educación, salud y servicios sociales. La elección justa de las Escuelas Católicas de servir a todos los segmentos de la sociedad, independientemente del origen religioso y la pertenencia nacional, política, étnica o de género, solo puede producir buenos resultados tanto en el contexto ecuménico como interreligioso. Este maravilloso mosaico es posible gracias al conjunto de valores que proviene de la contribución de cada alumno, de cada padre y madre y de cada maestro capaz de enseñar respeto, convivencia y tolerancia, paz y amor en una región del mundo que, a menudo, se ve perjudicada con violencia y guerras. Por lo tanto, el apoyo a este tipo de presencia y contribución es sagrado para nosotros como miembros de esta Iglesia Madre.

Debido a la gravedad de la pandemia y sus efectos devastadores en todo el mundo, la escasez de estructuras sanitarias y económicas sólidas tanto en Palestina como en Jordania, con la pérdida masiva de trabajo y de los ingresos que provenían de ellos, la mayor parte de las familias está buscando recursos disponibles para satisfacer las necesidades básicas. Por lo tanto, la solvencia de los padres de 12,456 estudiantes, que todavía tienen que hacer frente a las tarifas de nuestras 38 escuelas en Jordania y Palestina, se vuelve casi imposible. Al mismo tiempo, todas las escuelas, con la imposición del encierro, se equiparon inmediatamente para la enseñanza a distancia, y los maestros respondieron inmediatamente continuando, desde sus hogares, en su tarea educativa en condiciones realmente exigentes. Desde un punto de vista ético y moral, deberían ser recompensados ​​por el trabajo realizado. El monto total que se les debe es de $ 7,194,264, que es una suma enorme.

Suponemos que algunas familias encontrarán formas de pagar y estamos seguros de que se harán responsables de pagar sus cuotas. Sin embargo, la mayoría de ellos no podrán hacer esto, y esto producirá un déficit que pondrá en jaque y arrojará dudas sobre la existencia misma de estas escuelas, algunas de las cuales tienen una tradición que se remonta a hace más de 150 años.

Nuestras 5 escuelas en Israel se encuentran en una situación completamente diferente. A diferencia de las que se encuentran en el contexto de las economías pobres de Jordania y Palestina, Israel ofreció un paquete de apoyo económico para los desempleados y para quienes deban afrontar el cierre de sus actividades, y garantizó que los compromisos financieros asumidos con las escuelas sean absueltos de inmediato. Por lo tanto, no prevemos ningún problema para estas escuelas.

Con este llamamiento, con este pedido de ayuda, nos dirigimos a todos los hermanos y hermanas del mundo para pedir apoyo urgente a 12,456 familias necesitadas de estudiantes que asisten a las 38 Escuelas de Patriarcado Latino en Jordania y Palestina, para ayudarlos a cumplir con su compromiso financiero. Esto permitiría a estas familias, durante la pandemia, utilizar los recursos limitados que todavía tienen a su disposición para satisfacer las necesidades inmediatas.

Esto nos ayudaría indirectamente a mantener sólida, efectiva y viva nuestra preciosa presencia institucional en el campo de la educación. Dada la naturaleza global de la pandemia y la conciencia que tenemos de que está causando sufrimiento en muchas parte del mundo, cualquier cantidad, independientemente de la suma que sea, será muy apreciada.

Vuestra contribución en efectivo será una contribución a la vida, expresión de la esperanza que trae consigo el servicio cristiano. Este pasaje del Evangelio puede ser útil para que reflexionemos y recemos sobre nuestra difícil situación: "Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el regazo de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá."
(Lc 6,38).

Ya desde ahora, os agradecemos sinceramente conservéis en el recuerdo y en la oración a los hermanos y las hermanas de Tierra Santa.

Las siguientes páginas ofrecen más detalles sobre la situación e información sobre cómo hacer una donación.

† Pierbattista Pizzaballa
Administrador Apostólico

 

El Patriarcado Latino de Jerusalén

El Patriarcado Latino de Jerusalén (LPJ) fue restaurado en 1847, y desde entonces nunca ha dejado de trabajar arduamente para las comunidades locales a las que sirve. Hoy, la Diócesis Patriarcal está conformada por unos 180,000 fieles, distribuidos en cuatro países: Palestina, Israel, Jordania y Chipre, cubriendo un área bastante grande habitada por una variada gama de culturas, idiomas, religiones y tradiciones. Dedicarse a todos, con especial atención al apoyo y cuidado de los cristianos autóctonos de Tierra Santa, sigue siendo la misión duradera de esta Iglesia Madre del Patriarcado Latino de Jerusalén.

Introducción

Las Escuelas del Patriarcado Latino

El Patriarcado Latino tiene una red de 43 escuelas: 13 en Palestina, 25 en Jordania y 5 en Israel, que ofrecen a los jóvenes de estos países un ambiente de aprendizaje saludable capaz de promover su crecimiento. El Patriarcado Latino tiene la tarea de proporcionar educación de calidad para niños y niñas, cristianos y musulmanes en todas sus escuelas, desde la guardería hasta la escuela secundaria. El sistema escolar del LPJ es la principal fuente de empleo en la región, con 1.808 profesionales en el sector, maestros, administradores, educadores que atienden a unos 19.926 estudiantes. Desde el principio, estas escuelas han dado la bienvenida a estudiantes de todas las denominaciones y de cualquier comunidad y les han ofrecido bases educativas sólidas en las esferas religiosa, moral e intelectual. Al ser escuelas parroquiales, tienden a promover el desarrollo humano y social, con especial atención a las necesidades de la población. De esta manera, el aumento de las escuelas incluso en los pueblos más pequeños ayuda a reducir la emigración de cristianos a las ciudades y a otros países y favorece las experiencias ecuménicas e interreligiosas. Todas las escuelas del LPJ nutren la vida de las parroquias y las parroquias, a su vez, alimentan la vida de las escuelas, por lo que es difícil ver en Tierra Santa una parroquia viva que no tenga su propia escuela. El Patriarcado Latino cree que la posibilidad de una buena educación, fundada en principios sólidos, debería ser accesible para todos, independientemente de sus orígenes familiares o sociales. El Patriarcado reduce las tarifas para los estudiantes necesitados y mantiene las escuelas operando en áreas periféricas, incluso con pérdidas. No obstante que son escuelas pagas, sus tarifas son muy bajas y, por lo tanto, hacen posible que cualquiera pueda acceder, sin las limitaciones causadas por los ingresos familiares. Las familias más pobres están exentas del pago de la matrícula o reciben importantes descuentos, de acuerdo a la gravedad de sus situaciones. Este acceso a la educación para todos no sería posible sin donaciones y sin un mayor apoyo financiero de donantes generosos.

Durante la reciente crisis del Covid-19, todas las escuelas de LPJ pasaron inmediatamente al sistema del aprendizaje a distancia, utilizando la plataforma EduNation, y la actividad educativa continuó a pleno ritmo, a pesar de las muchas dificultades. Por lo tanto, los maestros fueron más allá de lo que estrictamente les competía, enseñando desde casa con herramientas y conexiones a Internet inadecuadas o con una preparación para ello aún no completada. Los estudiantes, por otro lado, tuvieron que luchar con la disponibilidad limitada de computadoras, especialmente cuando varios alumnos compartieron los mismos dispositivos, así como con conexiones de internet débiles o insuficientes en muchas áreas rurales. Se espera que el año escolar termine sin regresar a clase.

Origen de este Llamamiento Urgente de pedido de ayuda

El estallido de la pandemia ha provocado cierres y toques de queda a gran escala, restricciones de viaje, una crisis de salud pública mundial y graves pérdidas en el mercado financiero mundial. Cuando estalló la pandemia en el mundo, Israel, Palestina y Jordania adoptaron medidas de seguridad, incluido el cierre de todas las escuelas y universidades, y todos los ciudadanos tuvieron que quedarse en casa. Israel es un país desarrollado con un sistema de salud sólido y una economía próspera. Palestina y Jordania, por otro lado, se encontraron luchando para hacer frente a una atención médica indubitablemente mal equipada, con recursos médicos insuficientes y un sector económico muy debilitado. Esto ha tenido un fuerte impacto negativo en la economía de estos países, ya que muchas familias se han quedado sin ingresos, ha aumentado aún más el alto índice de desempleo y una mayor dificultad para satisfacer las necesidades primarias. La pandemia ha puesto a las familias bajo una enorme presión económica. Hay que tener en cuenta que Palestina es un país que está luchando con los efectos de diez años de ocupación militar y restricciones económicas, y Jordania es un país con escasos recursos naturales, durante demasiado tiempo agobiado por la carga de tener que ofrecer hospitalidad a millones de refugiados y migrantes.

Desde el comienzo de la pandemia y la consiguiente pérdida masiva de trabajo, especialmente en Palestina y Jordania, ya que ambos países carecen de instalaciones sociales y seguro médico completo, como los ofrecidos por el Estado de Israel, el aumento de las solicitudes de ayuda humanitaria ha sido exponencial. En Palestina, la pérdida de empleo en el sector turístico, con el cierre de todas las pequeñas empresas y los servicios de transporte conectados a ellas, era inimaginable. Además, debido a la crisis económica en Israel, la mayoría, si no todos, de los más de mil trabajadores diarios -los jornaleros- que iban a trabajar habitualmente a Israel han perdido sus ingresos, ya que no es posible viajar diariamente.

En Jordania, tuvo lugar un escenario similar en el contexto de una economía ya deprimida, que sufrió una violenta reacción adicional, con un aumento vertiginoso del desempleo. En ambos países, la mayoría de las familias luchan para llegar a fin de mes. Un rápido análisis de necesidades realizado a través de nuestros párrocos y del departamento de servicios sociales ha encontrado que la mayoría de las familias cristianas están luchando con la falta de necesidades básicas, como alimentos, medicamentos, material de higiene, electricidad y gas para cocinar. En algunos casos, las familias solicitaron asistencia para pagar el alquiler debido a la dependencia que los propietarios tienen de estos ingresos. Afortunadamente, en las primeras etapas, la ayuda de comunidad a comunidad y de vecino a vecino funcionó muy bien y disminuyó el impacto a largo plazo. Además, las donaciones recibidas para la ayuda humanitaria ya se habían distribuido a través de los párrocos que colaboran con las autoridades locales, los comités de emergencia, las Caritas locales y los grupos de Scouts para satisfacer las necesidades de aquellos que estaban en mayor dificultad.

Los indicadores económicos generales muestran que Jordania ya padecía una alta tasa de desempleo antes del Covid-19, que alcanzó el 19%; para los jóvenes menores de 19 años, la tasa de desempleo era del 49% y del 39% para los que tenían entre 20 y 24 años. Estos porcentajes se han duplicado en las últimas semanas. En Palestina antes del Covid-19, la tasa de desempleo en la Franja de Gaza era del 45% (70% para jóvenes y mujeres) y del 15% en Cisjordania, lo que da una tasa de desempleo promedio del 29%. Los datos más recientes aún no se han publicado, pero se espera que la tasa general se duplique. Además, en 2019, el número de palestinos empleados en Israel y los asentamientos israelíes era de alrededor de 133,000.

Como consecuencia de la pandemia, la mayoría de estos empleados fueron despedidos y obligados a regresar a Palestina, lo que aumentó aún más la ya alta tasa de desempleo. El cierre de todas las tiendas, escuelas, universidades, instituciones públicas y privadas y oficinas gubernamentales, excepto las de necesidades básicas (farmacias y alimentos), así como la de todas las actividades relacionadas con el turismo, ha obligado a muchos empleadores a despedir empleados. Un gran número de empleadores ha dejado de pagar salarios, dejando a muchas familias sin ingresos. Debe enfatizarse que no hay ayuda gubernamental, tanto en Jordania como en Palestina. A pesar de esta falta de apoyo, reglas rígidas se imponen a los empleadores para asumir los salarios completos con ulteriores normas que prohíben despedir a cualquier trabajador.

Esto ha llevado a un mayor estrés financiero para muchas realidades, especialmente las más vulnerables económicamente, como las pequeñas y medianas empresas. En Israel, se ha asignado un generoso "paquete" de apoyo de más de 35 mil millones para las empresas, por los desempleados y por las actividades cerradas. El compromiso de apoyar el sistema escolar a través de subsidios generosos ha sido confirmado por el Ministerio de Educación, permitiendo que los presupuestos escolares se mantengan normales, preservando así nuestra red de escuelas en Israel de una ulterior pérdida de ingresos.

Descripción de este Pedido de Ayuda

Tan pronto como la pandemia del Covid-19 se extendió por Tierra Santa, las administraciones escolares se organizaron rápidamente y adoptaron diferentes estrategias para continuar escolarizando con el potencial disponible, a pesar de los obstáculos. Por lo tanto, los maestros continuaron trabajando y brindando servicios, en algunos casos en condiciones mucho más difíciles y problemáticos trabajando desde casa. La situación sin precedentes ha sometido una gran prueba a muchas familias en Tierra Santa, que ya tenían dificultades para obtener productos primarios antes de la pandemia. Las familias ahora no pueden pagar las cuotas escolares de sus hijos, ya que la mayoría de ellos se han quedado sin trabajo. El número de familias en dificultades económicas ha aumentado dramáticamente, por lo tanto, las cargas se han multiplicado. El Patriarcado ya está preparando ayuda humanitaria para ayudar a las familias a sobrellevarla y volver a ponerse de pie. Ya se han recibido y distribuido fondos a través de los párrocos para apoyar a los más necesitados.

Para la administración de las escuelas, los meses más favorables para el cobro de las tasas escolares son marzo, abril y mayo de cada año, siendo el período en que los padres liquidan los pagos atrasados ​​y pagan las inscripciones para el año siguiente. Dada la actual situación de crisis, el alto desempleo y la falta de ingresos, esperamos que sea muy difícil recibir otros saldos de matrícula para el año en curso. Por lo tanto, el déficit esperado en las escuelas jordanas y palestinas, si no llegan saldos adicionales, es de $ 7,194,264 ($ 4,327,864 en Jordania y $ 2,866,400 en Palestina; el análisis detallado de cada escuela está disponible en el Apéndice I).

Esto significa que las escuelas tendrán un grave déficit y tendrán un grave problema de liquidez si no reciben la mayor parte de los ingresos. Permitir que el déficit aumente dramáticamente puede significar cuestionar la sostenibilidad de las escuelas y, tarde o temprano, no permitirles pagar los salarios del personal y los maestros. Es un gran problema para el Patriarcado Latino pagar el monto total de los salarios, y algunas opciones drásticas deben tenerse en cuenta, como pagar solo una parte de los salarios y/o despedir. Esta sería una decisión muy dolorosa, ya que muchos de nuestros trabajadores son cristianos, y esto agregaría dramáticamente a las dificultades financieras que ya enfrentamos en muchos casos con el desempleo del cónyuge. La mayoría del personal está trabajando en la medida de lo posible, desde sus hogares, de manera remota, y nunca ha renunciado a proporcionar servicios con los medios a su disposición. Esto debe ser reconocido y dar derecho a compensación.

Cabe señalar que, en cada escuela, una comisión de ayuda económica formada por el párroco, el director de la escuela, el tesorero y los trabajadores sociales examinará todas las solicitudes recibidas y brindará ayuda a los más necesitados, al tiempo que alentará a los pocos aún dotados de medios económicos a pagar los honorarios atrasados. De esta forma, la ayuda no se distribuirá a todos de manera indiscriminada, sino solo sobre la base de criterios claros y necesidades precisas. Los criterios tendrán en cuenta el estado socioeconómico de la familia, la pérdida del trabajo de uno o ambos cónyuges, el número de miembros, las fuentes actuales de ingresos, el número de estudiantes por familia, la presencia de ancianos, enfermos o de miembros con necesidades especiales, así como otros indicadores primarios.

Beneficiarios

• Los beneficiarios directos del proyecto son las familias necesitadas de 12,456 estudiantes matriculados en las escuelas del Patriarcado.

• Los 1.390 trabajadores de las escuelas del Patriarcado Latino de Jordania y Palestina, incluidos los maestros, el personal de apoyo y administración y sus familias, para garantizar la continuidad de sus trabajos y sus ingresos.

• Las 38 escuelas del Patriarcado que operan en Jordania y Palestina, que operan en situaciones de grave déficit, para garantizar su continuidad y sostenibilidad, como escuelas parroquiales de calidad, y para evitar el cierre de cualquier escuela en el futuro inmediato.

• El beneficiario indirecto del proyecto es el Patriarcado Latino de Jerusalén, que hace todo lo posible por el bien de los parroquianos y todos los fieles, y para continuar su misión al servicio de sus comunidades en Tierra Santa.

Dimensión de las Donaciones propuestas

Una lista del número total de estudiantes que asisten a las 13 escuelas de Palestina y las 25 escuelas de Jordania, con el número de aquellos que todavía tienen que pagar la matrícula y la suma total adeudada para cada escuela está disponible en el Apéndice I, al final de este Llamamiento de Pedido de Ayuda. En total tenemos 4,789 estudiantes con una deuda de $ 2,866,400 en las escuelas de Palestina y 7,667 estudiantes con una deuda de $ 4,327,864 en Jordania. Os estaremos muy agradecidos de cualquier contribución que deseéis y que podáis hacer como respuesta a este pedido de ayuda.

¿Cómo hacer la donación?

La donación puede hacerse por transferencia bancaria; las coordenadas bancarias se indican en el Apéndice II.

Si se prefiere otros métodos, podéis contactarnos a la dirección de correo electrónico que se indica a continuación aquí abajo. 

Os agradeceríamos que también pudieseis enviar un breve mensaje al arzobispo Mons. Pizzaballa con el monto de la donación, enviándola directamente por correo electrónico a esta dirección específica: [email protected]

“Oramos hoy por los maestros que tienen que trabajar tan duro para preparar lecciones a través de Internet y otras herramientas digitales, y también oramos por los estudiantes que tienen que dar los exámenes de una manera a la que no están acostumbrados. Acompañémoslos con la oración ".

(Papa Francisco)


Apéndice I

Apéndice II