Fiesta de María Reina de Palestina, el sínodo comienza en unidad alegre y fraterna

By: Florence Budry/ lpj.org - Published: November 02 Tue, 2021

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DEIR RAFAT - Más de 3.000 personas acudieron al santuario de Deir Rafat este sábado 30 de octubre para celebrar el aniversario de la consagración de Palestina a Nuestra Señora, una solemnidad instituida en 1928 por el Patriarca Latino de Jerusalén, el obispo Luigi Barlassina, haciendo de la Virgen María, Patrona de la diócesis de Tierra Santa.

Mons. Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén presidió esta celebración. Estuvieron presentes a su lado: Mons. Boulos Marcuzzo, Obispo Emérito del Patriarcado Latino, Mons. William Shomali, Vicario Patriarcal para Jerusalén y Palestina, P. Nikodemus Schnabel, O.S.B. del Vicariato para los Migrantes y Solicitantes de Asilo, el P. Piotr Zelazko del Vicariato de Santiago, el P. Rafic Nahra, Vicario Patriarcal Latino para Israel en Nazaret, así como el P. David Neuhaus, encargado del Sínodo de toda la diócesis del Patriarcado Latino de Jerusalén, pero también Mons. Tomasz Grysa y P. Natale Albino, consejeros de la Nunciatura Apostólica en Jerusalén, así como otros sacerdotes o superiores religiosos del Patriarcado. Concelebraron el arzobispo maronita Moussa El Hage, el obispo católico siríaco monseñor Yacoub Semaan, el obispo melquita de Jerusalén, monseñor Yasser Ayache así como el arzobispo melquita griego Youssef Matta.

En representación de comunidades específicas, todas provenientes de diferentes orígenes, cada una en un idioma preferido, fue invitada a participar en la liturgia, mostrando la Iglesia madre de Jerusalén en su diversidad pero también en su universalidad, unida por la amistad fraterna.

Entre la asamblea, compuesta principalmente por familias palestinas de las parroquias de Galilea, Jerusalén, pero también y sobre todo de los Territorios Ocupados, en particular las parroquias dinámicas de Ramallah y su región, también había muchos religiosos, seminaristas, escolares de uniforme, algunas familias expatriadas además de israelíes, amigos de la comunidad de las Hermanas de Belén, encargadas del santuario desde 2009 que nos acogió a todos este sábado.

Como las condiciones para la entrada a Israel no se suavizaran hasta el 1 de noviembre, las Damas y Caballeros del Santo Sepulcro, generalmente numerosas para unirse a los habitantes de Tierra Santa para esta fiesta, no pudieron ser tantas en Deir Rafat como en años anteriores. Agradecidos por el Patriarca por su constante apoyo a Tierra Santa, fueron llevados en oración por todos los fieles, y se les dedicó especialmente una intención durante la Oración Universal.

Entre todas estas personas, religiosas y laicas por igual, la alegría del reencuentro era palpable, mientras que en Israel y los Territorios, durante largos meses, el encierro estricto prohibió la mayoría de las celebraciones. El año pasado, ningún palestino de Cisjordania pudo llegar a Deir Rafat, ubicada a unos veinte kilómetros al oeste de Jerusalén y solo un centenar de personas rodearon al obispo Boulos Marcuzzo, vicario del Patriarcado Latino, para esta solemnidad.

En su homilía, el Patriarca Pizzaballa invitó a los fieles y miembros de la Iglesia de la diócesis a iniciar el camino sinodal solicitado por el Papa Francisco, siguiendo el modelo de los discípulos en el camino de Emaús, un lugar muy cercano a Deir Rafat.

Si las personas interrogadas no estaban al tanto de la apertura del sínodo, y menos aún de su finalidad, muchas de ellas se han interesado por este evento a instancias del Santo Padre y están dispuestas a sumarse a los grupos de discusión y actividades que pronto se establecerán en su comunidad o parroquia en este contexto.