“Nunca olvidaré esta Tierra ni aquellos que continuarán a vivir en ella” P. Jean-Gulung, asuncionista, le dice adiós a la Tierra Santa

By: Geoffroy Coutansais / LPJ - Published: July 10 Fri, 2020

“Nunca olvidaré esta Tierra ni aquellos que continuarán a vivir en ella” P. Jean-Gulung, asuncionista, le dice adiós a la Tierra Santa Available in the following languages:

JERUSALÉN – El Padre Jean-Daniel Gullung, superior de la comunidad asuncionista y rector de San Pietro in Gallicantu desde ya 9 años, dentro de pocos días entregará la responsabilidad a su sucesor antes de partir a Francia donde le espera una nueva misión en Albertville en Savoia, al servicio de los Padres y Hermanos ancianos. Antes de su partida estuvo con el “Ufficio Media” del Patriarcado Latino para compartir su experiencia en Tierra Santa, en particular el ultimo decenio transcurrido en Jerusalén como religioso y rector de un Lugar Santo.

Padre, usted ya conocía bien la Tierra Santa ante de ser nombrado superior de la comunidad asuncionista de San Pietro in Gallicantu nueve años atrás. Cuéntenos…

Alrededor de cincuenta años atrás vine por primera vez a Tierra Santa, era Julio de 1973, un año después de mi ordenación. Desde el momento que era religioso le pedía a las personas que querían darme un regalo de participar en el financiamiento de una peregrinación que deseaba hacer en Jerusalén: porque no se predica más de la misma forma una vez que se han visto los lugares donde Jesús vivió.

Pensé que este había sido la peregrinación de mi vida. 4 años mas tarde, en septiembre de 1977, acompañe mi primer grupo de peregrinos, y año tras año he guiado más de 60 grupos antes de ser nombrado en el 2011 superior de la comunidad y rector del santuario de San Pietro in Gallicantu. Después de tres mandatos de tres años cada uno, ha llegado en momento de entregar mi responsabilidad.

Muchos extranjeros que residen en Tierra Santa admiten que la vida cotidiana de aquí les ha cambiado completamente la percepción que se habían hecho del país en el curso de los diferentes viajes/peregrinaciones. ¿Le ha sucedido lo mismo? ¿Tenía estas preocupaciones antes de establecerse en Jerusalén 9 años atrás?

No es lo mismo estar de paso que vivir aquí. Muchas veces me preguntaba si habría resistido en medio de las tensiones que atravesaba este país. Había venido justo después de la guerra del Yom Kippur, y he conocido las dos antifadas, y después la guerra de Gaza en julio – agosto de 2014. He convivido las esperanzas de paz y las ilusiones de los acuerdos que no lograron llegar a cabo, y partiré dejando sus habitantes frente a un avenir incierto. Sabia que estaría aquí solo por un tiempo, pero nunca olvidaré esta Tierra y aquellos que continuarán a vivir en ella.

Las congregaciones religiosas de todo el mundo eligen venir a Tierra Santa, para servir en los diferentes campos de actividad. ¿Cual es el motivo de la presencia de los asuncionistas?

Nuestra misión y nuestra razón de ser, es acoger los peregrinos que vienen aquí a recordar un momento importante de la Pasión. Siempre me ha llamado la atención el hecho de que el camino de la Cruz comienza con la condena a muerte de Jesús frente a Pilato, y que los misterios del Rosario pasan de la agonía a la flagelación hasta la corona de espinas. Ahora, entre el Getsemaní y el Pretorio esta el ¡Palacio de Caifás!

Por medio de los boletines y paneles he querido recordar que el santuario de San Pietro in Gallicantu es portador de un mensaje de misericordia. El gran mosaico que esta en el coro de la Iglesia muestra a Jesús, condenado a muerte por blasfemar, acogiendo la cruz que desciende del cielo. Eso recuerda aquello que Jesús dijo a Nicodemo: “Dios ha tanto amado al mundo de entregar a su hijo para salvarlo”. Reconociéndose como hijo de Dios frente al sanedrín, Jesús aceptó aquella cruz que el amor del padre no logro evitar. En cuanto a los iconos de la cripta, recordamos que el apóstol Pedro, muy seguro de si, ha tenido la experiencia de su debilidad por medio de su triple negación, pero también – y esto es aquello que lo salvó de la desesperación – de la mirada misericordiosa del Salvador.

Una comunidad extranjera empeñada con los peregrinos, los Asuncionistas son parte integrante de la Iglesia local. Como superior y rector de San Pietro in Gallicantu y al igual que sus predecesores se habrá sentido impulsado a innovar e iniciar nuevas tradiciones litúrgicas. ¿Que herencia deja a los peregrinos y a la Diócesis de Jerusalén?

Cada año, y este es el noveno, he querido contraseñar la Fiesta de San Pedro con la celebración de las primeras vísperas, precedidas por una peregrinación sobre los pasos de Jesús y Pedro, dando la posibilidad de subir la Escala Santa que los condujo al palacio del Sumo Sacerdote. Otra ocasión para acceder a la escala es la tarde del Jueves Santo, después de la celebración de la Misa de la Cena del Señor, atendiendo la gran procesión que llega desde el Getsemaní, guiada por los franciscanos. Los peregrinos se lamentan de no tener acceso a la escalera, pero si queremos conservarla para aquellos que vendrán después de nosotros, se necesita protegerla del deterioro.

En 2013 las zonas arqueológicas se circundaron de una valla y se dispuso de una escala paralela, para así poder ser observadas.

El año pasado, en algunos días tuvimos mas de tres mil peregrinos al día. La escala que de un punto de vista es peligrosa de recorrer en bajada, tampoco resistiría tal afluencia.

Cuando se pasan tantos años como responsable de un santuario de tanta importancia, se deja necesariamente un signo. ¿Ha llevado a conclusión los trabajos de los cuales se siente satisfecho?

La Iglesia y el convento fueron renovados por mis predecesores, y pensé en llevar a cabo solo trabajos de mantención. Habían instalado también un ascensor, para que las personas con problemas de movilidad puedan llegar a la Iglesia. Sin embargo, un día encontré una persona en silla de ruedas dejada sola a la entrada de la Iglesia, mientras su grupo continuaba la visita del lugar. Esto me tocó en lo profundo, y decidí de construir un camino inclinado que fue inaugurado en la fiesta de San Pedro del 2016. De esta forma, las personas con discapacidad pueden llegar a la cripta y desde allí contemplar la fosa profunda, las zonas arqueológicas, y llegar a la maqueta de Jerusalén del tiempo bizantino con la vista panorámica. Es una realización de la cual me siento particularmente feliz.

Jerusalén es conocida como la ciudad de las tres religiones monoteístas. Por una parte, se tiene poco conocimiento de la diversidad que caracteriza a la misma Iglesia, con su mosaico de confesiones y ritos que cohabitan en la Ciudad Santa, ¿que cosa le inspira esta diversidad? ¿Se lleva un recuerdo particular?

Un recuerdo de Jerusalén que llevare conmigo es aquel de la semana de oración por la unidad de los cristianos.

En esta ciudad, que es la ciudad de la Iglesia Madre, la diversidad de la Iglesia resalta a los lejos. Aquello que me gustó fue que cada día se iba de una comunidad a otra, para celebrar las vísperas según la liturgia de cada comunidad. Después encuentras un ambiente de amistad y, algo único en el mundo, la tarde donde el oficio se celebra en el Santo Sepulcro, este se realiza a los pies del Calvario. ¿No es maravilloso?

Su próxima misión será muy diferente de lo que hace actualmente en Tierra Santa. ¿Puede decirnos algo al respecto?

El Padre provincial me ha llamado a servir la comunidad asuncionista de Albertville, en Savoia (Francia), para ayudar al superior en el servicio de los Padres y Hermanos ancianos. La comunidad esta compuesta de unos veinte religiosos, y esta insertada en una casa de retiro que acoge a unas sesenta personas ancianas, hombres y mujeres. Estoy feliz de tener aún bastante salud para servir, y cuando no podre hacer mas, no seré mandado a aquella casa: ya estaré en ella!