Pascua 2022: Vivir la Semana Santa de otra manera

By: lpj.org - Published: April 18 Mon, 2022

Pascua 2022: Vivir la Semana Santa de otra manera Available in the following languages:

JERUSALÉN — Durante la Semana Santa, las celebraciones más conocidas tienen lugar principalmente en el Santo Sepulcro. Hay, sin embargo, muchas otras: organizadas por las numerosas comunidades cristianas de la ciudad, caracterizadas por su diversidad, tienen lugar en lugares a veces desconocidos pero siempre ricos, y permiten, tanto a los peregrinos extranjeros como a los locales, vivir una Semana Santa única y excepcional propia de Jerusalén.

Todo puede empezar en San Pedro en Gallicanto. En la tarde del Jueves Santo se celebra allí en la iglesia, construida sobre el calabozo donde Cristo habría pasado la noche en espera de comparecer ante Caifás, una misa hermosísima. En comunión con las comunidades de los Padres Blancos y del Chemin Neuf (que albergan la casa de acogida de Ecce Homo, en la Vía Dolorosa), los Asuncionistas y los Oblatos de la Asunción organizan cada año una semana santa compartida entre los lugares habitados por sus tres comunidades: el lugar santo de San Pedro en Gallicanto, el convento del Ecce Homo y la iglesia de Santa Ana, situada cerca de la Puerta de los Leones.

A esta misa de Jueves Santo le sigue una procesión desde Getsemaní hasta San Pedro, durante la cual los fieles, con el rostro iluminado por una vela, suben por el camino que bordea el cementerio judío del Monte de los Olivos, Silwan y la Tumba de Absalón. Una vez en San Pedro, vienen a meditar en la cripta, o bien en uno de los lugares más sagrados del lugar, abierto sólo esa noche: la escalera de piedra, que Cristo habría pisado durante su Pasión. Esta es la única época del año en que se puede acceder.

Al otro lado de la ciudad vieja, en la Iglesia de San Simón y Santa Ana, la comunidad de católicos de lengua hebrea de Jerusalén celebró, además de una magnífica Misa "In Ceona Domini" el Jueves Santo, una liturgia del Viernes Santo precedida de una adoración a la Santa Corona de Espinas. Al final de la conmovedora celebración, el P. Benny di Bitonto, párroco, derramó el aceite de la unción en las palmas de las manos de los fieles, para recordar el embalsamamiento de Cristo después de su muerte en la cruz.

Por el lado de la Vicaría para Migrantes y solicitantes de Asilo, muchas comunidades organizan sus propias celebraciones, muchas veces debido a sus horarios, que les obligan a trabajar los domingos. Así, después del Sábado de Ramos para las comunidades india y esrilanquesa, luego del Vía Crucis para los indios de habla konkani, la comunidad india de habla malayalam, que se habla en el sur del país, también celebró su propia misa en el monasterio capuchino: celebración de rito siro-malabar, establecida en la región de Kerala (India). Este rito es el equivalente del rito siríaco-oriental.

El sábado 16 de abril, los dominicos del EBAF celebraron su Vigilia Pascual en la Basílica de San Etienne, acogiendo para la ocasión a más de un centenar de peregrinos de lengua francesa, entre ellos varios grupos del continente africano. Durante esta magnífica y conmovedora celebración, un joven padre de familia recibió el bautismo, luego, según la tradición, antes de partir, todos los miembros de la asamblea fueron invitados con alegría a venir y pronunciar ante el altar "Cristo ha resucitado, verdaderamente sí ha resucitado" en todos los idiomas que conocían.

Al día siguiente, domingo 17 de abril, los hermanos y hermanas benedictinos de las comunidades de Abu Gosh celebraron su Domingo de Resurrección en la iglesia medieval de Santa María de la Resurrección, en una asamblea formada por asiduos, voluntarios y algunos peregrinos. Presidida por el Abad Louis-Marie, la misa fue cantada íntegramente por los monjes y monjas, bajo la dirección del Hno. Olivier.

En su homilía, el P. Brice volvió sobre el misterio y lo desconocido representado por la vida como el "Resucitado", que ni Lázaro, ni la hija de Jairo, ni el hijo de la viuda experimentaron: no "solamente volvieron atrás y conocieron el privilegio de morir dos veces". Hasta la fecha, sólo Cristo resucitado ha podido "abandonar esta parte del hombre viejo", "para entrar en un mundo nuevo que ha conservado sólo lo más bello del viejo mundo, sólo eso que merece la eternidad" y que, gracias a Él, estamos llamados a unirnos.

Después de un almuerzo festivo, donde todos compartieron los panes preparados por la Hna. Marie-Judith, se organizó una búsqueda de huevos en el magnífico jardín de la Abadía, para el deleite de grandes y pequeños.

Para descubrir las fotografías de las celebraciones